Hola, soy el Concurso Literillia 2011:
Géneros : cuento y poesía
Bases y condiciones:
1-El trabajo debe ser individual y se podrá participar con un cuento o poesía por categoría como máximo.
2-El texto debe respetar las medidas solicitadas en el siguiente formato: máximo de 3 carillas, Hoja A4, Tipografía 11 Arial, interlineado 1,5 cm., márgenes: 2,5 cm.
3- Categorías :
1-TEMA LIBRE 2- DE LA MÚSICA A LA PALABRA.
La primera puede abordar cualquier temática, la segunda deberá tener algún tipo de relación con una de las OBRAS MUSICALES propuestas en el blog.
4-Niveles:
Nivel“A”: primer año de secundario.
Nivel“B”: octavo y noveno año.
Nivel“C”: polimodal.
5-Entrega:
Se enviará una copia firmada con seudónimo a la dirección de mail:
…………………………………………………
Por otra lado, se entregará un sobre cerrado en cuyo exterior se escribirá el seudónimo, la categoría (indicar la obra musical si corresponde) y el nivel. En el interior se colocará el título del cuento o de la poesía, el apellido, el nombre y el curso del autor/a.
Los sobres en el turno mañana serán recibidos por la profesora Analía Carrizo y en el turno tarde por las profesora M. Cecilia D´Angelo.
Modelo sobre externo:
Seudónimo:
Categoría:
Obra:
Nivel:
Modelo sobre interno:
Título del cuento:
Apellido/s y nombre/s:
Curso:
6-El jurado estará integrado por profesoras de la institución para el Polimodal y por alumnos de la Cofradía de la Pluma y la profesora Evangelina Aguilera para el ciclo básico.
7- El fallo del jurado es inapelable.
8- Los trabajos se recibirán hasta el lunes 3 de octubre.
9- La presentación de los cuentos o poesías en este concurso implica la aceptación, por parte de los autores, de las presentes bases y condiciones.
10- Premiación:
Los nombres de los ganadores aparecerán en el blog tres semanas después de la entrega de los trabajos.
Se entregará un primer premio y una mención por cada categoría y nivel, el sábado 29 de octubre del 2011 en el evento “Astor Piazzolla” a realizarse en el parque del colegio.
Los textos deberán ser enviados al siguiente mail: literillia2011@hotmail.com.ar
viernes, agosto 23
sábado, septiembre 1
Temas
Poesía:
http://www.youtube.com/watch?v=Tg7e4t4UIm8
http://www.youtube.com/watch?v=128h8F8gu8w
http://www.youtube.com/watch?v=v2Ar-EZ5yRE
Narrativa
http://www.youtube.com/watch?v=oTPbO4KU57c
http://www.youtube.com/watch?v=NP_CaWWuUQQ
http://www.youtube.com/watch?v=hMbUGILikjA
http://www.youtube.com/watch?v=Tg7e4t4UIm8
http://www.youtube.com/watch?v=128h8F8gu8w
http://www.youtube.com/watch?v=v2Ar-EZ5yRE
Narrativa
http://www.youtube.com/watch?v=oTPbO4KU57c
http://www.youtube.com/watch?v=NP_CaWWuUQQ
http://www.youtube.com/watch?v=hMbUGILikjA
domingo, septiembre 25
Enviudecer
Enviudecer
Suave tu movimiento,
rozando mi espíritu,
anhela un llanto viejo
que entristece el camino.
Y quiere dedicarse
a la melancolía
eterna y dolorosa
de unir los anillos.
Mas temiendo morirse,
retrocede en sus pasos
hasta el mismo veneno
que lo trajo a este mundo.
Esta enferma humanidad
que grita apasionada,
como si algo agradable
estuviera por venir.
Suave mi despedida,
rozando tu camino,
anhela un espíritu
que alimente su llanto.
Royal Phoenix
Suave tu movimiento,
rozando mi espíritu,
anhela un llanto viejo
que entristece el camino.
Y quiere dedicarse
a la melancolía
eterna y dolorosa
de unir los anillos.
Mas temiendo morirse,
retrocede en sus pasos
hasta el mismo veneno
que lo trajo a este mundo.
Esta enferma humanidad
que grita apasionada,
como si algo agradable
estuviera por venir.
Suave mi despedida,
rozando tu camino,
anhela un espíritu
que alimente su llanto.
Royal Phoenix
jueves, septiembre 22
Relato de una muerte felina.
El gato, y los ojos del médico. El médico, los ojos del gato. ¿Puede ser que haya perseguido aquel objeto durante tantos años para nada? Ah, sí, es encantador. Es… mágico, sí, sobrenatural. Una perfecta combinación de color bordó, rubíes enormes, zafiros brillantes y bordados de oro. Y esos ojazos negros, que te miran y te hacen caer en un abismo de oscuridad y desesperación.
¿Yo, justo yo, tenía que nacer en aquella familia adinerada, esa familia londinense? Claro, cuando era el hermano mayor con dieciocho años, orgulloso de poseer el símbolo de poder de la familia, el mundo parecía ideal para vivir. No obstante, el tiempo pasa y las mentiras tienen patas cortas. Bueno, una mentira de ciento cincuenta años. Supuestamente, el gato había sido traído de China hace unos cientos de años por la familia. ¡Qué ingenuos habíamos sido para creer esa mentira!
Una tarde aburrida y monótonamente blanca de invierno, subí al altillo a ver algunos baúles viejos. Uno de esos baúles, uno de hierro y sorprendentemente antiguo, llamó poderosamente mi atención. Ahí acabó la mentira de varias generaciones. En él había fotos y documentos de mi bisabuelo, un general inglés, en la India. De ahí venía ese preciado objeto, de un brujo hindú. El felino sí era mágico, estaba maldecido.
Esta historia no se pudo poner peor, pues una tarde, regresando de la casa de un amigo, subí al altillo nuevamente y descubrí que una ventana estaba abierta completamente, y el baúl, también. El gato había desaparecido.
Desde ese momento, asumí mi responsabilidad para recuperar ese maldito objeto y destruirlo, para evitar que otra persona caiga en la desgracia de comprárselo al ladrón. Además, desde ese momento, empecé a gastar la mitad de mi fortuna en detectives privados; Sherlock Holmes, el padre Brown, Auguste Dupin, Hercules Poirot, entre tantos otros. Mi locura por recuperarlo, y la falta de pistas sobre su paradero me llevaron a pensar: “¿El gato tendrá vida? ¿Se habrá escapado? No dejó rastro alguno.”
De hecho, esa idea me persiguió durante todo mi viaje, porque el gato no aparecía por ningún lado. Me tomé la molestia de revisar en todos los espacios y rincones de cada ciudad europea y asiática, tal como me habían mandado los detectives. Tomé todas las precauciones humanamente posibles, pero nada. Error sobre error; fallaba en cada misión.
Eso sí, cada cual tenía su hipótesis; según Holmes, lo habían tirado al río Támesis, Brown me venía con que era un enviado del demonio, Dupin afirmaba que se encontraba en el Museo Rodin en París, Poirot aseguraba que el ladrón vivía en una isla griega en el medio del Mediterráneo. Todo esto para no decirles las locuras que he escuchado en Asia. Es más, arribé a Hong Kong en marzo, y di vueltas y vueltas…
… y llegué a la India. A un pueblo llamado Jaipur. Estaba soleado y templado, por más que era ya fines de enero. No podía creer lo que estaba viendo. Me quedé congelado ante las carpas de las tiendas en la feria central. Gatos, gatos, y más gatos. De distintos colores, pero exactamente iguales. A esa altura de las circunstancias imaginaba que los felinos enjaulados que cruzaban por la muralla de la ciudad eran piezas enormes de cerámica y bordados de oro. No, claro que no; era una ilusión. Los vendedores se acercaban a venderme los endemoniados gatitos por £3. Juro que me pellizqué para salir de esa “pesadilla”. Y después,… la oscuridad.
Luego de un tiempo indefinido, desperté en medio de un olor a té rojo increíble. Pronto descubrí que estaba en la embajada británica, y los funcionarios me ofrecieron un pasaje de vuelta a casa. Yo acepté firme y decididamente; quería salir de Asia, y si era posible, encerrarme en mi cuarto para no pisar el mundo exterior.
Para mi sorpresa, encontré en mi bolso, durante el viaje, un gato igualito al que estuve buscando los últimos meses (o años, no lo sé). Lo podría haber tirado por la borda……pero no lo hice. Me daba pena. Ahora mismo lo tiraría al fuego del hogar si pudiera moverme o al menos decir alguna palabra. El médico me seguía mirando y me decía que iba a recuperarme pronto. Yo no podía despegar los ojos del gato. Los fui cerrando, mientras que los sirvientes y el médico me sacudían para intentar en vano frenar el destino que me tocaba vivir. Después de unos segundos ya no sentía nada, y varios pensamientos llegaron a mí antes de dormirme y no despertar jamás. El doctor aseguraba que se trataba de una leve fiebre tifoidea que había agarrado en la India, pero yo no estaba muy seguro de eso. Para mí era culpa del gato y la psicosis que me produjo; ese gatito pintoresco que quedaría arriba del mueble, cerca del fuego del hogar, durante varias generaciones, quienes tendrán el mismo fin que me tocó a mí. A esta altura no era bueno lamentarse, había que reírse de todo; de la ingenuidad y de la locura, del falso brujo hindú y del médico que sólo se mantuvo a mi lado por el dinero que le pagaría. Lancé una sonrisita inesperada (e inconsciente) y murmuré: “Jaipur”. Después, el silencio absoluto y la negrura del abismo que es causada por los ojos de ya saben qué. La muerte felina había llegado.
Lalo Cura.
¿Yo, justo yo, tenía que nacer en aquella familia adinerada, esa familia londinense? Claro, cuando era el hermano mayor con dieciocho años, orgulloso de poseer el símbolo de poder de la familia, el mundo parecía ideal para vivir. No obstante, el tiempo pasa y las mentiras tienen patas cortas. Bueno, una mentira de ciento cincuenta años. Supuestamente, el gato había sido traído de China hace unos cientos de años por la familia. ¡Qué ingenuos habíamos sido para creer esa mentira!
Una tarde aburrida y monótonamente blanca de invierno, subí al altillo a ver algunos baúles viejos. Uno de esos baúles, uno de hierro y sorprendentemente antiguo, llamó poderosamente mi atención. Ahí acabó la mentira de varias generaciones. En él había fotos y documentos de mi bisabuelo, un general inglés, en la India. De ahí venía ese preciado objeto, de un brujo hindú. El felino sí era mágico, estaba maldecido.
Esta historia no se pudo poner peor, pues una tarde, regresando de la casa de un amigo, subí al altillo nuevamente y descubrí que una ventana estaba abierta completamente, y el baúl, también. El gato había desaparecido.
Desde ese momento, asumí mi responsabilidad para recuperar ese maldito objeto y destruirlo, para evitar que otra persona caiga en la desgracia de comprárselo al ladrón. Además, desde ese momento, empecé a gastar la mitad de mi fortuna en detectives privados; Sherlock Holmes, el padre Brown, Auguste Dupin, Hercules Poirot, entre tantos otros. Mi locura por recuperarlo, y la falta de pistas sobre su paradero me llevaron a pensar: “¿El gato tendrá vida? ¿Se habrá escapado? No dejó rastro alguno.”
De hecho, esa idea me persiguió durante todo mi viaje, porque el gato no aparecía por ningún lado. Me tomé la molestia de revisar en todos los espacios y rincones de cada ciudad europea y asiática, tal como me habían mandado los detectives. Tomé todas las precauciones humanamente posibles, pero nada. Error sobre error; fallaba en cada misión.
Eso sí, cada cual tenía su hipótesis; según Holmes, lo habían tirado al río Támesis, Brown me venía con que era un enviado del demonio, Dupin afirmaba que se encontraba en el Museo Rodin en París, Poirot aseguraba que el ladrón vivía en una isla griega en el medio del Mediterráneo. Todo esto para no decirles las locuras que he escuchado en Asia. Es más, arribé a Hong Kong en marzo, y di vueltas y vueltas…
… y llegué a la India. A un pueblo llamado Jaipur. Estaba soleado y templado, por más que era ya fines de enero. No podía creer lo que estaba viendo. Me quedé congelado ante las carpas de las tiendas en la feria central. Gatos, gatos, y más gatos. De distintos colores, pero exactamente iguales. A esa altura de las circunstancias imaginaba que los felinos enjaulados que cruzaban por la muralla de la ciudad eran piezas enormes de cerámica y bordados de oro. No, claro que no; era una ilusión. Los vendedores se acercaban a venderme los endemoniados gatitos por £3. Juro que me pellizqué para salir de esa “pesadilla”. Y después,… la oscuridad.
Luego de un tiempo indefinido, desperté en medio de un olor a té rojo increíble. Pronto descubrí que estaba en la embajada británica, y los funcionarios me ofrecieron un pasaje de vuelta a casa. Yo acepté firme y decididamente; quería salir de Asia, y si era posible, encerrarme en mi cuarto para no pisar el mundo exterior.
Para mi sorpresa, encontré en mi bolso, durante el viaje, un gato igualito al que estuve buscando los últimos meses (o años, no lo sé). Lo podría haber tirado por la borda……pero no lo hice. Me daba pena. Ahora mismo lo tiraría al fuego del hogar si pudiera moverme o al menos decir alguna palabra. El médico me seguía mirando y me decía que iba a recuperarme pronto. Yo no podía despegar los ojos del gato. Los fui cerrando, mientras que los sirvientes y el médico me sacudían para intentar en vano frenar el destino que me tocaba vivir. Después de unos segundos ya no sentía nada, y varios pensamientos llegaron a mí antes de dormirme y no despertar jamás. El doctor aseguraba que se trataba de una leve fiebre tifoidea que había agarrado en la India, pero yo no estaba muy seguro de eso. Para mí era culpa del gato y la psicosis que me produjo; ese gatito pintoresco que quedaría arriba del mueble, cerca del fuego del hogar, durante varias generaciones, quienes tendrán el mismo fin que me tocó a mí. A esta altura no era bueno lamentarse, había que reírse de todo; de la ingenuidad y de la locura, del falso brujo hindú y del médico que sólo se mantuvo a mi lado por el dinero que le pagaría. Lancé una sonrisita inesperada (e inconsciente) y murmuré: “Jaipur”. Después, el silencio absoluto y la negrura del abismo que es causada por los ojos de ya saben qué. La muerte felina había llegado.
Lalo Cura.
martes, septiembre 20
Bella melodía para una despedida
“No me gusta tentar a la muerte Violeta, pero me obligas a hacerlo” Dijo Roberto. El y Violeta eran pareja, acababan de tener una larga discusión. Las cosas no funcionaban muy bien entre ellos.
En una vieja charla cuando aun estaban conociendose ella le pregunto: “ Si tuvieras un ultimos deseo antes de morir, ¿Cual seria?” A lo que el respondio en tono seductor y sarcastico: “Usar traje de gala”. En esas circustancias hubieran reido. Pero hoy no tendrian esa suerte.
Hoy llevaba un traje de Gala negro con salpicaduras de sangre no tan notorias debido al tono oscuro de la vestimenta. Sus Ojos celestes ya no tenian ese tono alegre que el tenia en su pasado, esos ojos que ella conocia y amaba. Hoy esos ojos la miraban con repugnancia, estan mas crudos de lo que se podria esperar de alguien (que supuestamente) es humano. Particularmente hoy, No dejan escapar ni una pizca de sensibilidad. Se ha afeitado su cuerpo completo y (ademas de proporcionarle nuevas cicatrices) lo ha dejado sangrando un largo rato.
En su mano tiene una Silver Baller 456. En su mente Suena una cancion irreconocible para el, levanta su mirada y enfrente de el Violeta esta alli, empuñando su violin, tocando una melodiosa y bella cancion.
Ella ha roto todos los candados, puertas, llaves y cerraduras hasta lo mas profundo de sus sentimientos. Ya no tiene fuerzas para empuñar su arma, La suelta, se debilita con cada segundo debido a la bella cancion. Cierra los ojos para disfrutar unos segundos del hermoso acto que esta presenciando. Le tiemblan las piernas, y luego de unos segundo cae rendido al suelo y cierra sus ojos.
“Roberto Gaston Garcia. Edad: 38 años. Nacionalidad: Mexicano. Soltero. Persona de tez blanca, Ojos celestes. Muere el 9 de Abril del 2009. La causa de su defuncion es un paro Cardiaco en su lugar de residencia (Morella, Calle Virrey Antonio de Mendoza 454, Casa). No hubo testigos. Una de sus caracteristicas principales es que es Hermitaño desde hace aproximadamente 10 (diez) años. Segun sus vecinos nadie ha entrado ni salido de su residencia desde tal como antes fue mencionado, aproximadamente 10 (diez) años. (...)”
Recorte del informe policial redactado por el Jefe de Policia Antonio Rodriguez de los Arroyos el 13 de Mayo del 2009 en Morella, Mexico. Este informe ha sido difundido y cedido ha la prensa el 20 de Julio de 2009. Este informe actualmente se encuentra en la Comisaria 24 de la ciudad de Mexico DF, Mexico. Texto recopilado y hecho a partir del informe: “Caso: R.Garcia, Comisaria 24, Habitacion 5, Archivador 4, Seccion 9, Subseccion 4, Legajo 4556, Foja 4”. El cuerpo de Ruben permanecio 34 dias en la Morgue y el 21 de Julio del 2009 (Un dia despues de la publicacion del informe) Fue enterrado en el cementerio “Panteon Jardines del Recuerdo, Aguascalientes 155, Hipódromo Condesa, Cuauhtémoc, Distrito Federal - 01 55 5574 4072” donde actualmente permanece su Cuerpo. Historia Basada en hechos reales.
Mr. Kite
En una vieja charla cuando aun estaban conociendose ella le pregunto: “ Si tuvieras un ultimos deseo antes de morir, ¿Cual seria?” A lo que el respondio en tono seductor y sarcastico: “Usar traje de gala”. En esas circustancias hubieran reido. Pero hoy no tendrian esa suerte.
Hoy llevaba un traje de Gala negro con salpicaduras de sangre no tan notorias debido al tono oscuro de la vestimenta. Sus Ojos celestes ya no tenian ese tono alegre que el tenia en su pasado, esos ojos que ella conocia y amaba. Hoy esos ojos la miraban con repugnancia, estan mas crudos de lo que se podria esperar de alguien (que supuestamente) es humano. Particularmente hoy, No dejan escapar ni una pizca de sensibilidad. Se ha afeitado su cuerpo completo y (ademas de proporcionarle nuevas cicatrices) lo ha dejado sangrando un largo rato.
En su mano tiene una Silver Baller 456. En su mente Suena una cancion irreconocible para el, levanta su mirada y enfrente de el Violeta esta alli, empuñando su violin, tocando una melodiosa y bella cancion.
Ella ha roto todos los candados, puertas, llaves y cerraduras hasta lo mas profundo de sus sentimientos. Ya no tiene fuerzas para empuñar su arma, La suelta, se debilita con cada segundo debido a la bella cancion. Cierra los ojos para disfrutar unos segundos del hermoso acto que esta presenciando. Le tiemblan las piernas, y luego de unos segundo cae rendido al suelo y cierra sus ojos.
“Roberto Gaston Garcia. Edad: 38 años. Nacionalidad: Mexicano. Soltero. Persona de tez blanca, Ojos celestes. Muere el 9 de Abril del 2009. La causa de su defuncion es un paro Cardiaco en su lugar de residencia (Morella, Calle Virrey Antonio de Mendoza 454, Casa). No hubo testigos. Una de sus caracteristicas principales es que es Hermitaño desde hace aproximadamente 10 (diez) años. Segun sus vecinos nadie ha entrado ni salido de su residencia desde tal como antes fue mencionado, aproximadamente 10 (diez) años. (...)”
Recorte del informe policial redactado por el Jefe de Policia Antonio Rodriguez de los Arroyos el 13 de Mayo del 2009 en Morella, Mexico. Este informe ha sido difundido y cedido ha la prensa el 20 de Julio de 2009. Este informe actualmente se encuentra en la Comisaria 24 de la ciudad de Mexico DF, Mexico. Texto recopilado y hecho a partir del informe: “Caso: R.Garcia, Comisaria 24, Habitacion 5, Archivador 4, Seccion 9, Subseccion 4, Legajo 4556, Foja 4”. El cuerpo de Ruben permanecio 34 dias en la Morgue y el 21 de Julio del 2009 (Un dia despues de la publicacion del informe) Fue enterrado en el cementerio “Panteon Jardines del Recuerdo, Aguascalientes 155, Hipódromo Condesa, Cuauhtémoc, Distrito Federal - 01 55 5574 4072” donde actualmente permanece su Cuerpo. Historia Basada en hechos reales.
Mr. Kite
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